Mayordomos de la mision
“Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones,b bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Mateo 28:18-20
En estos versos bíblicos están registradas las palabras que han hecho sentir a la iglesia su responsabilidad de hacer llegar las noticias de las buenas de salvación a todos los hombres, sin acepción de raza y religión. Se le llama La Gran Comisión, el “Id” suena mucho en las iglesias locales, en las familias cristianas y los nuevos conversos. Este “Id” se ha comprendido de una manera impactante e increíble sencillamente como una responsabilidad individual y corporal, o sea, como siervos de Cristo y como Cuerpo de Cristo. Hoy podemos darnos cuenta que de no haber contado en el pasado con un Cuerpo de Cristo comprometido y responsable no hubiéramos tenido la oportunidad de ver las obras de Dios como las que vemos cada día, nuestra iglesia esta en mas de 130 países con una identidad misionera comprometida elogiable aunque siempre en esta área debe de trabajar para hacer sonar las campanas de la mayordomía de la misión en cada iglesia local y en cada hijo de Dios. Podemos hablar mucho hoy de la Gran Comisión pero en este pequeño comentario nuestro deseo es que todos podamos comprender la dimensión de la Misión que tenemos en nuestras manos como Mayordomos, o sea, Administradores de los Misterios de Dios, Administradores del Reino de Dios en cada ciudad, Administradores de las diferentes gracias de Dios para edificar el Cuerpo de Cristo, Administradores de hacer correr la palabra y el nombre de Dios sea Glorificado, Administradores de los diferentes recursos que Dios nos pone en nuestras manos para que vivamos y sirvamos a la misión. La enseñanza que Jesús dio con la ilustración del Buen Samaritano (Lucas 10:25-37) además de mostrar quien es nuestro prójimo como punto principal también enseña como ser objetivo al asumir la responsabilidad de ejecutar la obra de Dios hacia las personas. Los tiempos que vivimos son tiempos de muchas demandas en las vidas de las personas, que esas demandas no ocupen un lugar prioritario sobre la de ser Mayordomos de la Misión de Jesús.
¿Cuándo oras a Dios, te ha preguntado El, si estas haciendo tu tarea de Mayordomo?
Que Así sea, Amen.
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