El Nuevo Testamento no establece reglas rígidas concernientes a qué comidas debe comer o beber el cristiano con
la excepción de las bebidas embriagantes y substancias que son adictivas y esclavizan. "Por tanto, nadie os juzgue
en comida, ó en bebida, ó en parte de día de fiesta, ó de nueva luna, ó de sábados: lo cual es la sombra de lo por
venir; mas el cuerpo es de Cristo" (Colosenses 2:16, 17). Por lo tanto, no tenemos ningún derecho de juzgar lo que
nuestro hermano o hermana come o bebe. Las restricciones legales de la ley mosaica concernientes a éstas no se
extendieron a la Dispensación de la Gracia. "Que el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y
gozo por el Espíritu Santo" (Romanos 14:17). Véase también 1 Corintios 8:8 y 1 Timoteo 4:1-5.
Comentarios
Frantz Escribio:
2010-01-26 17:14:00
Hechos 15 establce una cuatro categorias que siguen lo que es claro y no necesita ser repetido en Leviticos.Comentar sobre el Artículo.